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ESTE AÑO SÍ CUMPLIRÉ MIS PROPÓSITOS

Cuando queremos empezar a cuidarnos, siempre encontramos excusas para postergarlo: "El lunes empiezo...", "mañana...", "El 1 de enero"... En este post, incluiremos una serie de estrategias psicológicas para empezar a crear nuevos hábitos de una forma resolutiva y duradera. Lo enfocaremos todo en cómo empezar un estilo de vida saludable, pero las pautas son generalizables a cualquier reto que uno se proponga en la vida.


Los hábitos se aprenden a base de repeticiones y gracias a un refuerzo positivo. Para empezar necesitamos un estímulo activador: "Quiero ponerme en forma", "Me gustaría mejorar mi salud". Esto es primordial para llevarlo a cabo mediante acciones: "Ir a correr", , "Comer bien, dormir bien, etc." Y por último, que obtengamos una recompensa o beneficio después de realizar la acción: "Satisfacción personal", "Notarse mejor físicamente".


Para que este proceso se active de forma automática, necesitamos repetirlo el número de veces suficiente para que se creen las conexiones neuronales en nuestro cerebro y cada vez que reciba el estímulo activador, nos lleve a realizar directamente la acción. Algunos estudios aseguran que es un número de días exacto: 66, otros que 21... Si bien, soy partidaria de que cada persona actúa en consecuencia a la realidad que percibe y esto depende de numerosos factores (valores, experiencias previas, prioridades, su relación con los demás y el mundo...). Con lo cual, una persona podrá conseguir ir al gimnasio cada día y disfrutarlo sin pensarlo y otra llevará años y no conseguirá adquirirlo como hábito.


No hay misterio, la clave es la constancia y perseverancia. No vale comer bien dos meses y adelgazar "x" kilos para después volver a los viejos hábitos.

"Si siempre haces las mismas cosas, conseguirás siempre los mismos resultados".

Para evitar esto, podemos empezar siguiendo este plan:


1. Concretar la meta: Ponernos un objetivo específico, alcanzable, realista y concreto. ¿Cómo? Analizando qué hábitos "malos" deseamos cambiar y por cuáles "buenos" los sustituiremos y haciendo una lista de los hábitos que deseamos adquirir.



2. Diseccionarla: Vamos a desglosarlo y ver todo lo que implica empezar a cuidarse. En otro post te doy consejos generales para empezar un estilo de vida saludable.

Por ejemplo: Objetivo: cuidarse. Microobjetivos: eliminar toda la comida basura de la nevera/despensa, ir a comprar al supermercado con una lista de alimentos saludables, informarme, hacer ejercicio, hacer relajación, etc.

Una vez definidos, creamos una organización y especificamos el lugar, fecha y duración. Por ejemplo: "Cada día haré 5 comidas","Añadiré en cada comida verdura", "Todas las tardes iré a caminar 15 minutos durante dos semanas"​.


3. Confianza en uno mismo: La autoestima y confianza en uno mismo es imprescindible. Debemos olvidar los anteriores fracasos, los mensajes negativos tantos externos como internos porque todo eso nos sabotea. Una idea para conseguir esta confianza es proyectarse en el futuro con la imagen de uno mismo que se quiere obtener.

Por ejemplo: si tengo que perder 20kg, me imagino cómo estaré cuando los haya perdido o si quiero empezar a ir al gimnasio para estar más fuerte, cómo me veré con mis músculos marcados.

Y empezar cada día proyectando esa imagen mientras me lavo los dientes y hago mi rutina diaria. Piensa en cómo te ves, cómo sentirás, qué cambiará de ti y de tu vida, qué te dirán tus amigos y familiares, qué más querrás conseguir...


4. Crear el patrón: buscando un activador y una recompensa para cada objetivo.

Por ejemplo: Mi meta es salir a caminar cada día. Activador: poner la ropa de deporte en la cama para cuando llegue del trabajo cambiarme y salir. Recompensa: me voy a dar un baño/ducha y dedicar un rato para mis cremas y cuidados.


5.Repetir, repetir, repetir... Lo más importante es ser disciplinado porque la motivación al inicio es muy fuerte pero hay días que es inexistente. Para no depender de la motivación (hablaremos en otro post), debemos fomentar nuestra constancia.


6. Disfruta del camino hacia la meta. No hay que tener prisa, coger atajos hacia la meta suelen causar problemas y no consigues efectos duraderos. Cuando llevamos toda la vida comiendo de una forma determinada nuestro cuerpo está acostumbrado a eso y alterarlo de repente, requiere un proceso de asimilación. Cada cuerpo es distinto por lo que no te compares y no corras, intenta disfrutar tanto del camino como del destino. ¡Te daré todos los tips que pueda para ello!


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